Trabajo por rincones: ¿Descubrimos el “Rincón Pedalógico”?

Un rincón es un pequeño espacio en el que se realiza una tarea determinada. En estos espacios se desarrollan actividades lúdicas, investigaciones y relaciones interactivas desarrollando la inteligencia y la creatividad de los integrantes.

Si hablamos de pequeños espacios o rincones, recogidos en un mismo espacio (más amplio), que puede ser un aula, un gimnasio o una casa, debemos recordar que el entorno debe ser aprovechado y no podemos limitar el aprendizaje a un único espacio, como reflejamos en el post de “Espacio de aprendizaje… ¿Existe uno ideal?”. Por ello, la organización espacial tiene una gran influencia sobre los procesos de enseñanza-aprendizaje y es importante tener bien definida dicha organización.

El espacio donde se trabaja por rincones se divide en mini-sectores o rincones, que pueden estar enfocados al trabajo o al juego. Estos dos tipos de rincones debemos ofrecerlos equitativamente, para que los niños puedan elegir el rincón que más les apetezca y puedan tener momentos de descanso en los que el único objetivo es su entretenimiento y diversión.

Si bien hablamos de espacio, el tiempo no deja de ser fundamental. Debido a que cada persona es diferente y, por lo tanto, adquiere conocimientos a ritmos distintos, el adulto tendrá que respetar el ritmo de cada participante y el tiempo que precise para la finalización de las actividades.

Los recursos necesarios para trabajar por rincones son: espacios amplios, materiales manipulativos y un tiempo mínimo de dos horas. El tiempo está pensado para que todos los participantes puedan rotar por cada uno de los rincones y disfruten de los juegos y actividades preparadas por el responsable pedagógico.

Hemos definido el concepto de rincón y hemos hablado de los componentes necesarios para trabajar por rincones, pero ¿en qué consiste trabajar por rincones?

El trabajo por rincones es una propuesta metodológica que hace posible la participación activa de los niños en la construcción de sus conocimientos. No es un concepto cerrado, sino que engloba aspectos, como juego libre, trabajos manipulativos, desarrollo social, desarrollo afectivo y aprendizaje.

Si observamos la organización educativa actual en las aulas, nos damos cuenta de que la estructura del grupo tradicional consiste en que todos los niños realizan la misma tarea bajo la supervisión del profesor. Los alumnos realizan la actividad y el profesor les corrige. En ningún momento los alumnos eligen la actividad que quieren realizar; las actividades están programadas con un determinado orden (establecido por el centro o por el maestro) y no hay opción de elegir.

Esto no ocurre con el trabajo por rincones. Sin embargo, es importante saber que esta metodología se utiliza, normalmente, con niños de edades tempranas: en Educación Infantil y en los primeros cursos de Educación Primaria.

El papel del responsable pedagógico es planificar las actividades o juegos, explicar a los participantes en qué consiste cada actividad o rincón, supervisar la toma de decisiones de los niños, animar a los alumnos a hacer propuestas de nuevas actividades, promover que realicen todas las actividades, prever los recursos que quiere ofrecer, resolver dudas o incentivar a los compañeros para que se ayuden unos a otros, supervisar que pasen por todos los rincones y que todas las actividades que se lleven a cabo se realicen de forma correcta.

El registro que debe llevar el adulto se basa en el desarrollo lógico, gráfico, lingüístico, motriz del niño, así como su desarrollo social. Todos estos aspectos deben ser pensados previamente; el responsable pedagógico tiene un importante trabajo previo imprescindible, preparando los contenidos, las actividades y los materiales.

Algunos ejemplos de rincones que podemos llevar a cabo son : rincón de la biblioteca, rincón de disfraces, rincón de música, rincón de roles adultos, rincón de manualidades, rincón de arte, rincón de las experiencias, rincón de las construcciones, rincón de los experimentos, rincón de los disfraces, rincón del silencio, rincón del grafismo, rincón de la lectura, rincón del cálculo, rincón de las TIC´s, rincón de las series, rincón del museo, rincón de sueño-descanso, rincón de la alimentación, rincón de la naturaleza y  rincón de la higiene.

Existe una gran relación de ventajas que nos ofrecen los rincones:

  • Los niños consiguen la autonomía suficiente, como para elegir, iniciar y terminar la tarea sin necesitar la presencia permanente del adulto.
  • Potencian el trabajo entre iguales.
  • Los niños aprenden a organizarse y a planificar sus tareas.
  • Aprenden a compartir conocimientos con sus compañeros.
  • Potencian su sentido de la responsabilidad.
  • La atención que ofrece el responsable pedagógico es más individualizada.
  • El rincón debe ser atractivo y fomentar la creatividad.
  • Con ellos se pierde el miedo a equivocarse.
  • Estimulan el razonamiento lógico y la deducción a partir de la experimentación.
  • Ayudan a encontrar diferentes soluciones para un mismo problema.
  • Proporcionan un aprendizaje lúdico y significativo.
  • Desarrollan la observación, la manipulación y la investigación.
  • Potencian las relaciones sociales entre los compañeros.
  • Potencian la necesidad y los deseos de aprender.
  • Ayudan a dar valor a los progresos y a aceptar los errores.

Sin embargo, los rincones también ofrecen inconvenientes, como la simultaneidad de las actividades, que dificulta la evaluación de todas ellas y la necesidad de mucha preparación de trabajo por parte de los adultos. Esto último no es un inconveniente como tal, pero no todos los maestros o pedagogos están dispuestos a dedicar tiempo para los rincones, más allá de su jornada laboral.

Para terminar, os dejamos una última reflexión: ¿Pensáis que esta metodología es efectiva? ¿En qué ámbitos se podría trabajar por rincones, además del aula escolar?

Fotografía de Katie Walker

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